/ sábado 9 de junio de 2018

Inestabilidad

Ya llegó el momento en que varios de los indicadores económicos han comenzado su camino hacia la inestabilidad, motivados por el enrarecimiento del clima político, especialmente por lo que para algunos es evidente y para otros es indeseado, todo rumbo a las elecciones.

En todo ambiente existen factores internos y externos que son controlables e incontrolables, en este caso, las elecciones son un factor interno que antes era controlable, pero ahora es incontrolable, y con esto me refiero al México antes de la democracia y al México actual en donde hemos construido una democracia imperfecta y llena de prerrogativas, limitaciones e incluso mordazas.

El uso de las encuestas como una herramienta mercadológica que busca identificar las preferencias de los electores se ha convertido en una industria muy redituable y son los partidos políticos, los medios de comunicación y las mismas empresas encuestadoras, quienes promueven su utilización.

Las encuestas logran una alta incidencia en la percepción de la gente, lo malo es que estas se han tergiversado y si antes nos mostraban una realidad, ahora nos enseñan sólo mentiras en la mayoría de los casos y nos muestran lo que los actores políticos quieren que creamos.

Para una minoría educada y con criterio, las encuestas no son confiables y causan risa y son motivo de burla y, desde luego, sus resultados son rechazados. En el lado contrario, las encuestas siguen siendo una pauta que marca las supuestas tendencias que manipula las intenciones de voto de una gran cantidad de personas que son el mercado objetivo de los partidos políticos.

Es así que la manipulación de los contratantes y de quienes practican las encuestas es insultante y descarada, sería bueno que en apego a la honestidad nos muestren los verdaderos resultados y que estos les sirvan para enmendar sus estrategias de obtención del voto, siempre sustentados en la verdad y no en la mentirosa e indeseada manipulación.

Volviendo al tema de los factores, existe uno externo que tenemos que considerar muy seriamente porque nos está causando serios problemas y es incontrolable para nosotros, me refiero a la renegociación del NAFTA.

Desde un principio sabíamos que este proceso sería largo, tortuoso y lleno de obstáculos por la posición ventajosa de los EUA para lograr un acuerdo muy favorable a sus intereses y por la notoria animadversión que su presidente ha mostrado hacia nuestro país.

Lo que yo veo es una muy buena actuación de “cuarto de al lado”, quienes han sabido fijar una firme posición en respuesta a nuestros legítimos intereses que contrasta con también una firme posición de los EUA. En el transcurso de la negociación, y viendo las tácticas de negociación del Presidente Trump, observamos que su constante cambio de posición tiene una fuerte incidencia en el comportamiento de los mercados financieros al interior de nuestro país.

Es así que cada vez que hay un posible avance en las negociaciones los mercados y la especulación reaccionan favorablemente y vemos como la paridad cambiaria corresponde a esas expectativas, pero cuando hay un abrupto cambio de dirección, los mercados especulan fuertemente en contra de la divisa mexicana.

La conjugación de los factores externos e internos tienen una consecuencia y esta es incierta sobre todo cuando son los especuladores quienes conducen las reacciones a favor o en contra del comportamiento de una variable, en este caso, debemos acostumbrarnos a que estos ataques especulativos sigan sucediendo de aquí a las elecciones y de aquí al cierre o rompimiento de las negociaciones del NAFTA, lo mejor que podemos hacer es ser prudentes y no especular.

Ya llegó el momento en que varios de los indicadores económicos han comenzado su camino hacia la inestabilidad, motivados por el enrarecimiento del clima político, especialmente por lo que para algunos es evidente y para otros es indeseado, todo rumbo a las elecciones.

En todo ambiente existen factores internos y externos que son controlables e incontrolables, en este caso, las elecciones son un factor interno que antes era controlable, pero ahora es incontrolable, y con esto me refiero al México antes de la democracia y al México actual en donde hemos construido una democracia imperfecta y llena de prerrogativas, limitaciones e incluso mordazas.

El uso de las encuestas como una herramienta mercadológica que busca identificar las preferencias de los electores se ha convertido en una industria muy redituable y son los partidos políticos, los medios de comunicación y las mismas empresas encuestadoras, quienes promueven su utilización.

Las encuestas logran una alta incidencia en la percepción de la gente, lo malo es que estas se han tergiversado y si antes nos mostraban una realidad, ahora nos enseñan sólo mentiras en la mayoría de los casos y nos muestran lo que los actores políticos quieren que creamos.

Para una minoría educada y con criterio, las encuestas no son confiables y causan risa y son motivo de burla y, desde luego, sus resultados son rechazados. En el lado contrario, las encuestas siguen siendo una pauta que marca las supuestas tendencias que manipula las intenciones de voto de una gran cantidad de personas que son el mercado objetivo de los partidos políticos.

Es así que la manipulación de los contratantes y de quienes practican las encuestas es insultante y descarada, sería bueno que en apego a la honestidad nos muestren los verdaderos resultados y que estos les sirvan para enmendar sus estrategias de obtención del voto, siempre sustentados en la verdad y no en la mentirosa e indeseada manipulación.

Volviendo al tema de los factores, existe uno externo que tenemos que considerar muy seriamente porque nos está causando serios problemas y es incontrolable para nosotros, me refiero a la renegociación del NAFTA.

Desde un principio sabíamos que este proceso sería largo, tortuoso y lleno de obstáculos por la posición ventajosa de los EUA para lograr un acuerdo muy favorable a sus intereses y por la notoria animadversión que su presidente ha mostrado hacia nuestro país.

Lo que yo veo es una muy buena actuación de “cuarto de al lado”, quienes han sabido fijar una firme posición en respuesta a nuestros legítimos intereses que contrasta con también una firme posición de los EUA. En el transcurso de la negociación, y viendo las tácticas de negociación del Presidente Trump, observamos que su constante cambio de posición tiene una fuerte incidencia en el comportamiento de los mercados financieros al interior de nuestro país.

Es así que cada vez que hay un posible avance en las negociaciones los mercados y la especulación reaccionan favorablemente y vemos como la paridad cambiaria corresponde a esas expectativas, pero cuando hay un abrupto cambio de dirección, los mercados especulan fuertemente en contra de la divisa mexicana.

La conjugación de los factores externos e internos tienen una consecuencia y esta es incierta sobre todo cuando son los especuladores quienes conducen las reacciones a favor o en contra del comportamiento de una variable, en este caso, debemos acostumbrarnos a que estos ataques especulativos sigan sucediendo de aquí a las elecciones y de aquí al cierre o rompimiento de las negociaciones del NAFTA, lo mejor que podemos hacer es ser prudentes y no especular.

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