/ martes 14 de noviembre de 2023

Tiene razón AMLO…y,  ¿quién la atiende?

En administraciones pasadas era común ver cada que se aproximaba la sucesión de los cargos de elección popular para los cargos de los poderes de la unión (presidencia de la república, senadores y diputados federales), prácticas de negocios empresarial de imagen para promocionaban a partidos políticos e imágenes de personajes aspirantes a esos cargos. Hoy a esas prácticas se les denomina marketing político y/o acciones político-preelectorales adelantadas, la finalidad es posicionar partidos políticos o personas; es decir, elevar el porcentaje de conocimiento de la organización o personas en la población con dos propósitos: uno, para pasar el primer filtro de ser seleccionado en la contienda constitucional y; la otra, para (inflar) “legitimar” y confundir al electorado, con resultados maquillados en la contienda electoral.

Generalmente los mensajes, slogan y/o frases de quienes se promueven son consideradas superfluas, de poco o nulo contenido. Esas prácticas han venido a darle otro sentido a la acción política de nueva (a)cultura cívica y política; por desdicha, son “acciones políticas” viciadas y desarrolladas en prácticamente todo el territorio nacional.

Nadie puede negar la movilidad efervescente que se han venido registrando en todo haber y por haber de organizaciones políticas, donde insinúan desde luego imágenes de gobernantes, legisladores, dirigentes partidistas, militantes, simpatizantes, servidores públicos y hasta figuras externas de la vida política que aspiran a algún cargo público.

La actividad política, ha entrado a la arena comercial, donde se promueven -también productos en el mercado. Así lo ha señalado el presidente de nuestro país Andrés Manuel López Obrador “es como querer meter al mercado un producto chatarra y engañar, ya no funciona eso. De modo que ya no se puede. Además, no es fácil el obtener la confianza de la gente, hay que trabajar por el pueblo y demanda de muchas fatigas”.

Es innegable la entrada al mercado del marketing político producto chatarra con inversiones incuantificables para promocionar e inflar imágenes. La nula experiencia en la función pública es el común denominador en esos personajes; eso sí, tapiza exageradamente en pinta de bardas promocionándose, abundan espectaculares con frases superfluas, sin ningún mensaje de compromiso o transformación del estado en que se encuentran las cosas. Que decir del derroche para contratar call center´s, como si de un producto de coca cola se tratara. No son menores los pagos exorbitantes a empresas de la tv. y radio o prensa para vender solo simulación; ni deben ser mínima las cantidades para pautar contenidos de productos a los que

AMLO denomina chatarra.

Quienes de alguna manera en el pasado se han involucrado directa o indirectamente con temas de política, estarán de acuerdo en que el derroche de recursos es ofensivo dada la necesidad de querer figurar a costa de lo que fuere. Que decir de autoridades electorales permisivas u omisivas que cierran los ojos ante el despilfarro e ilegalidades, seguro se justificarán ante lagunas o ambigüedades legislativas.

Lo que está pasando en nuestro país se adecua a los tiempos memorables del inmortal Nicolas Maquiavelo, quien encumbro la muy trillada frase “El fin justifica los medios” principalmente se adecuaba y sigue aplicando a cuestiones política y, consiste en lograr alcanzar un objetivo importante, para lo que sea necesario cualquier medio para
lograr sea válido. No debe perderse de vista que el objetivo debe ser por el bien común.

Poco importa un lejano e imposible triunfo electoral, pero si debe preocupar el hábito de romper reglas, de normalizar acciones inmorales e inequitativas recurrentemente observadas.

No es exagerado lo que reiteradamente ha opinado el presidente López, cuando se derrocha excesivamente el recurso en uso de espectaculares, pinta de bardas por todas partes, la indeseada y molesta llamada telefónica para hacerte preguntas sosas que si conoeces a determinada persona, como tampoco es mínimo el deshonesto actuar para inducir el nombre de alguien; o la reprobable acción de pagar pauta en redes sociales.

Tan inoportuno son esas prácticas que “invaden e inundan, ni los ven ni los toman en cuenta”. AMLO dice que personajes con esas características “Deben dejar la arrogancia, entender que el poder es humildad y es servicio. Pero bueno esto aplica para todos, así es esta situación”. Cuando él se refiere que aplica a todos, incluidos quienes en afán oportunista y protagónico vociferan ser los mas obradoristas y comprometidos con una transformación profunda demandada por la nación, pero que desconocen o entienden.

De esos personajes…hay en todas partes, se autodenominan ser los auténticos del movimiento, los que lo iniciaron o fundaron la organización.

Los razonamientos oportunos del presidente AMLO: “toda esa publicidad a la gente no le gusta, no se obtienen así simpatías, el pueblo apoya cuando un dirigente, cuando un servidor público, es honesto, es trabajador, le tiene amor al pueblo”.

“¿Hay algún modo de sobrevivir a la liquidez? Lo hay, y consiste justamente en ser conscientes de que vivimos en una sociedad liquida que, para ser entendida y tal vez superada, exige nuevos instrumentos. El problema es que la política y en gran parte la intelligentsia todavía no han comprendido el alcance del fenómeno. Bauman continúa siendo por ahora una vox clamantis in deserto.”

Umberto Eco.

En administraciones pasadas era común ver cada que se aproximaba la sucesión de los cargos de elección popular para los cargos de los poderes de la unión (presidencia de la república, senadores y diputados federales), prácticas de negocios empresarial de imagen para promocionaban a partidos políticos e imágenes de personajes aspirantes a esos cargos. Hoy a esas prácticas se les denomina marketing político y/o acciones político-preelectorales adelantadas, la finalidad es posicionar partidos políticos o personas; es decir, elevar el porcentaje de conocimiento de la organización o personas en la población con dos propósitos: uno, para pasar el primer filtro de ser seleccionado en la contienda constitucional y; la otra, para (inflar) “legitimar” y confundir al electorado, con resultados maquillados en la contienda electoral.

Generalmente los mensajes, slogan y/o frases de quienes se promueven son consideradas superfluas, de poco o nulo contenido. Esas prácticas han venido a darle otro sentido a la acción política de nueva (a)cultura cívica y política; por desdicha, son “acciones políticas” viciadas y desarrolladas en prácticamente todo el territorio nacional.

Nadie puede negar la movilidad efervescente que se han venido registrando en todo haber y por haber de organizaciones políticas, donde insinúan desde luego imágenes de gobernantes, legisladores, dirigentes partidistas, militantes, simpatizantes, servidores públicos y hasta figuras externas de la vida política que aspiran a algún cargo público.

La actividad política, ha entrado a la arena comercial, donde se promueven -también productos en el mercado. Así lo ha señalado el presidente de nuestro país Andrés Manuel López Obrador “es como querer meter al mercado un producto chatarra y engañar, ya no funciona eso. De modo que ya no se puede. Además, no es fácil el obtener la confianza de la gente, hay que trabajar por el pueblo y demanda de muchas fatigas”.

Es innegable la entrada al mercado del marketing político producto chatarra con inversiones incuantificables para promocionar e inflar imágenes. La nula experiencia en la función pública es el común denominador en esos personajes; eso sí, tapiza exageradamente en pinta de bardas promocionándose, abundan espectaculares con frases superfluas, sin ningún mensaje de compromiso o transformación del estado en que se encuentran las cosas. Que decir del derroche para contratar call center´s, como si de un producto de coca cola se tratara. No son menores los pagos exorbitantes a empresas de la tv. y radio o prensa para vender solo simulación; ni deben ser mínima las cantidades para pautar contenidos de productos a los que

AMLO denomina chatarra.

Quienes de alguna manera en el pasado se han involucrado directa o indirectamente con temas de política, estarán de acuerdo en que el derroche de recursos es ofensivo dada la necesidad de querer figurar a costa de lo que fuere. Que decir de autoridades electorales permisivas u omisivas que cierran los ojos ante el despilfarro e ilegalidades, seguro se justificarán ante lagunas o ambigüedades legislativas.

Lo que está pasando en nuestro país se adecua a los tiempos memorables del inmortal Nicolas Maquiavelo, quien encumbro la muy trillada frase “El fin justifica los medios” principalmente se adecuaba y sigue aplicando a cuestiones política y, consiste en lograr alcanzar un objetivo importante, para lo que sea necesario cualquier medio para
lograr sea válido. No debe perderse de vista que el objetivo debe ser por el bien común.

Poco importa un lejano e imposible triunfo electoral, pero si debe preocupar el hábito de romper reglas, de normalizar acciones inmorales e inequitativas recurrentemente observadas.

No es exagerado lo que reiteradamente ha opinado el presidente López, cuando se derrocha excesivamente el recurso en uso de espectaculares, pinta de bardas por todas partes, la indeseada y molesta llamada telefónica para hacerte preguntas sosas que si conoeces a determinada persona, como tampoco es mínimo el deshonesto actuar para inducir el nombre de alguien; o la reprobable acción de pagar pauta en redes sociales.

Tan inoportuno son esas prácticas que “invaden e inundan, ni los ven ni los toman en cuenta”. AMLO dice que personajes con esas características “Deben dejar la arrogancia, entender que el poder es humildad y es servicio. Pero bueno esto aplica para todos, así es esta situación”. Cuando él se refiere que aplica a todos, incluidos quienes en afán oportunista y protagónico vociferan ser los mas obradoristas y comprometidos con una transformación profunda demandada por la nación, pero que desconocen o entienden.

De esos personajes…hay en todas partes, se autodenominan ser los auténticos del movimiento, los que lo iniciaron o fundaron la organización.

Los razonamientos oportunos del presidente AMLO: “toda esa publicidad a la gente no le gusta, no se obtienen así simpatías, el pueblo apoya cuando un dirigente, cuando un servidor público, es honesto, es trabajador, le tiene amor al pueblo”.

“¿Hay algún modo de sobrevivir a la liquidez? Lo hay, y consiste justamente en ser conscientes de que vivimos en una sociedad liquida que, para ser entendida y tal vez superada, exige nuevos instrumentos. El problema es que la política y en gran parte la intelligentsia todavía no han comprendido el alcance del fenómeno. Bauman continúa siendo por ahora una vox clamantis in deserto.”

Umberto Eco.

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