/ jueves 16 de julio de 2020

Guerrillas de Colombia imponen brutal confinamiento

HRW denuncia que grupos armados amenazan, atacan y matan a quienes no respetan la cuarentena

WASHINGTON. En Colombia grupos armados han impuesto “brutales” medidas para asegurar el cumplimiento de medidas restrictivas para contener el avance de la pandemia de la Covid-19, denunció la ONG Human Rights Watch.

“Con el fin de hacer cumplir sus reglas, los grupos armados han amenazado, asesinado y atacado a quienes consideran que no están cumpliendo las normas”, denunció la organización en un informe que alude al Ejército de Liberación Nacional (ELN), a las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC).

Desde el lunes, 3.5 millones de personas volvieron al confinamiento estricto debido al avance de la epidemia, que todavía no ha alcanzado su pico en el país.

Según HRW, los grupos armados informaron que estaban imponiendo reglas para evitar la propagación de la Covid-19 en al menos 11 de los 32 departamentos de Colombia y en al menos cinco de ellos los grupos utilizaron la violencia para imponer el cumplimiento de sus normas.

"La población, de acuerdo a los testimonios recogidos tanto de Fiscalía, de Policía, de líderes sociales como de funcionarios de organizaciones humanitarias y testimonios directos de familiares de las víctimas y testigos, están viviendo una situación de terror", dijo Vivanco.

Según el informe, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias de las FARC y grupos paramilitares como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) acorralan a las comunidades con ataques armados en los que asesinaron a nueve personas.

Esos grupos también ordenan cuarentenas y toques de queda más estrictos que los decretados por las mismas autoridades, mediante panfletos y restricciones a la circulación de personas, embarcaciones y vehículos.

"Imponen reglas draconianas para controlar la epidemia. Aterrorizan a la población con medidas que incluyen amenazas y ataques con armas de fuego. Asaltan a comunidades y ejecutan a sangre fía a aquellas personas que no cumplen con las normas que ellos imponen", añadió.

Por las restricciones decretadas por el Gobierno para controlar la pandemia que deja 159,898 contagios y 5,625 muertos en el país, HRW entrevistó a 55 personas en 13 departamentos colombianos.

Según el informe, estos grupos operan "en impunidad total" y aprovechan el pánico y las condiciones propias de la pandemia para aumentar su control, aterrorizando incluso a autoridades locales.

"La situación que vemos es sumamente delicada. Sabemos que en Colombia la ausencia y la falta del Estado en tantas regiones del país permite el movimiento, la presencia y el actuar de estos grupos irregulares, pero nunca antes habíamos podido registrar un actuar tan abierto y evidente", advirtió Vivanco.

Vivanco añadió que los grupos armados aprovechan la pandemia para intimidar a las comunidades con tres objetivos: reafirmar su control, ganar algún tipo de reconocimiento y proteger del coronavirus a sus miembros.

El Covid-19 es un pretexto para consolidar su control social sobre las regiones vulnerables y a su vez esperan que las comunidades los vean no solo como una mafia brutal, sino también como grupos preocupados por la salud de la población.


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WASHINGTON. En Colombia grupos armados han impuesto “brutales” medidas para asegurar el cumplimiento de medidas restrictivas para contener el avance de la pandemia de la Covid-19, denunció la ONG Human Rights Watch.

“Con el fin de hacer cumplir sus reglas, los grupos armados han amenazado, asesinado y atacado a quienes consideran que no están cumpliendo las normas”, denunció la organización en un informe que alude al Ejército de Liberación Nacional (ELN), a las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC).

Desde el lunes, 3.5 millones de personas volvieron al confinamiento estricto debido al avance de la epidemia, que todavía no ha alcanzado su pico en el país.

Según HRW, los grupos armados informaron que estaban imponiendo reglas para evitar la propagación de la Covid-19 en al menos 11 de los 32 departamentos de Colombia y en al menos cinco de ellos los grupos utilizaron la violencia para imponer el cumplimiento de sus normas.

"La población, de acuerdo a los testimonios recogidos tanto de Fiscalía, de Policía, de líderes sociales como de funcionarios de organizaciones humanitarias y testimonios directos de familiares de las víctimas y testigos, están viviendo una situación de terror", dijo Vivanco.

Según el informe, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias de las FARC y grupos paramilitares como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) acorralan a las comunidades con ataques armados en los que asesinaron a nueve personas.

Esos grupos también ordenan cuarentenas y toques de queda más estrictos que los decretados por las mismas autoridades, mediante panfletos y restricciones a la circulación de personas, embarcaciones y vehículos.

"Imponen reglas draconianas para controlar la epidemia. Aterrorizan a la población con medidas que incluyen amenazas y ataques con armas de fuego. Asaltan a comunidades y ejecutan a sangre fía a aquellas personas que no cumplen con las normas que ellos imponen", añadió.

Por las restricciones decretadas por el Gobierno para controlar la pandemia que deja 159,898 contagios y 5,625 muertos en el país, HRW entrevistó a 55 personas en 13 departamentos colombianos.

Según el informe, estos grupos operan "en impunidad total" y aprovechan el pánico y las condiciones propias de la pandemia para aumentar su control, aterrorizando incluso a autoridades locales.

"La situación que vemos es sumamente delicada. Sabemos que en Colombia la ausencia y la falta del Estado en tantas regiones del país permite el movimiento, la presencia y el actuar de estos grupos irregulares, pero nunca antes habíamos podido registrar un actuar tan abierto y evidente", advirtió Vivanco.

Vivanco añadió que los grupos armados aprovechan la pandemia para intimidar a las comunidades con tres objetivos: reafirmar su control, ganar algún tipo de reconocimiento y proteger del coronavirus a sus miembros.

El Covid-19 es un pretexto para consolidar su control social sobre las regiones vulnerables y a su vez esperan que las comunidades los vean no solo como una mafia brutal, sino también como grupos preocupados por la salud de la población.


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