/ sábado 25 de mayo de 2019

La inversión se sigue debilitando

La inversión en general –tanto pública como privada- se sigue debilitando, por lo que se corre el riesgo de no elevar el crecimiento de la economía, advierte el empresario Gerardo Rioja Garrido

La inversión en general –tanto pública como privada- se sigue debilitando, por lo que se corre el riesgo de no elevar el crecimiento de la economía, advierte el empresario Gerardo Rioja Garrido.

En la medida en que la inversión, pública y privada, no contribuya a elevar el ritmo de crecimiento de la economía, podría ponerse en riesgo la estabilidad macroeconómica, toda vez que, en un entorno de bajo crecimiento, las fuentes de recursos del sector público se verían más limitadas, complicando las metas fiscales.

Al hacer referencia a un análisis del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), señala que el informe de las finanzas públicas para el primer trimestre del año reporta una caída anual de 1.2% real en los ingresos totales del sector público, resultado que obedece principalmente a la disminución de 24.7% en los ingresos petroleros.

Los ingresos tributarios crecieron 5.1%, resultado que según algunas opiniones se podrían relacionar con un buen desempeño de la actividad económica. Sin embargo, se debe considerar que este comportamiento se debió al repunte de 33.5% en los ingresos por concepto del IEPS, especialmente de gasolinas y diesel que crecieron 72.6%.

En cambio, los rubros de recaudación que mayor relación tienen con el ritmo de crecimiento de la economía mostraron signos de debilidad. La recaudación del ISR creció solo 1.9%, mientras que la del IVA se contrajo 0.3%. El gasto público, por su parte, disminuyó 6.1%, en línea con los objetivos de ahorro del gobierno.

La caída es generalizada en los ramos administrativos del gobierno, con excepción de los de Energía y Bienestar (Donde se ejercen los programas de transferencias de ingreso a la población). No obstante, preocupa que mientras el gasto en inversión física continuó ajustándose a la baja, el costo financiero del sector público siguió aumentando, de tal manera que, en términos absolutos, los montos de estos conceptos prácticamente se igualaron. La inversión física sumó 140,954 millones de pesos, cifra 13.3% menor en términos reales a la del año pasado.

El costo financiero creció 6.1% para totalizar 138,831 millones de pesos. Para estimular la inversión privada y restablecer las expectativas favorables, se deben considerar factores que, de manera simultánea, generen un entorno de confianza y certidumbre en que los flujos de capital, más allá del financiero, se eleven, de tal forma que contribuyan a un mayor crecimiento económico y a más empleos mejor remunerados y con ello una disminución importante en los niveles de pobreza.

No hay duda de la necesidad de facilitar la capacidad empresarial a través de un ambiente de negocios seguro que se consolide como un incentivo natural para el flujo de recursos privados.

En cuanto a la inversión pública, es fundamental contar con un acervo de proyectos evaluados adecuadamente -como lo manda la ley- que tengan alguna certeza de estimular y complementar la inversión privada y además incidir positivamente en el ritmo de crecimiento económico.

El costo de no llevar a cabo la inversión pública que se requiere es posponer la solución de las carencias que tiene nuestro país y continuar limitando el bienestar de nuestra población, finaliza Rioja Garrido.

EL DATO:

Se requieren recursos frescos para impulsar el desarrollo

La inversión en general –tanto pública como privada- se sigue debilitando, por lo que se corre el riesgo de no elevar el crecimiento de la economía, advierte el empresario Gerardo Rioja Garrido.

En la medida en que la inversión, pública y privada, no contribuya a elevar el ritmo de crecimiento de la economía, podría ponerse en riesgo la estabilidad macroeconómica, toda vez que, en un entorno de bajo crecimiento, las fuentes de recursos del sector público se verían más limitadas, complicando las metas fiscales.

Al hacer referencia a un análisis del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), señala que el informe de las finanzas públicas para el primer trimestre del año reporta una caída anual de 1.2% real en los ingresos totales del sector público, resultado que obedece principalmente a la disminución de 24.7% en los ingresos petroleros.

Los ingresos tributarios crecieron 5.1%, resultado que según algunas opiniones se podrían relacionar con un buen desempeño de la actividad económica. Sin embargo, se debe considerar que este comportamiento se debió al repunte de 33.5% en los ingresos por concepto del IEPS, especialmente de gasolinas y diesel que crecieron 72.6%.

En cambio, los rubros de recaudación que mayor relación tienen con el ritmo de crecimiento de la economía mostraron signos de debilidad. La recaudación del ISR creció solo 1.9%, mientras que la del IVA se contrajo 0.3%. El gasto público, por su parte, disminuyó 6.1%, en línea con los objetivos de ahorro del gobierno.

La caída es generalizada en los ramos administrativos del gobierno, con excepción de los de Energía y Bienestar (Donde se ejercen los programas de transferencias de ingreso a la población). No obstante, preocupa que mientras el gasto en inversión física continuó ajustándose a la baja, el costo financiero del sector público siguió aumentando, de tal manera que, en términos absolutos, los montos de estos conceptos prácticamente se igualaron. La inversión física sumó 140,954 millones de pesos, cifra 13.3% menor en términos reales a la del año pasado.

El costo financiero creció 6.1% para totalizar 138,831 millones de pesos. Para estimular la inversión privada y restablecer las expectativas favorables, se deben considerar factores que, de manera simultánea, generen un entorno de confianza y certidumbre en que los flujos de capital, más allá del financiero, se eleven, de tal forma que contribuyan a un mayor crecimiento económico y a más empleos mejor remunerados y con ello una disminución importante en los niveles de pobreza.

No hay duda de la necesidad de facilitar la capacidad empresarial a través de un ambiente de negocios seguro que se consolide como un incentivo natural para el flujo de recursos privados.

En cuanto a la inversión pública, es fundamental contar con un acervo de proyectos evaluados adecuadamente -como lo manda la ley- que tengan alguna certeza de estimular y complementar la inversión privada y además incidir positivamente en el ritmo de crecimiento económico.

El costo de no llevar a cabo la inversión pública que se requiere es posponer la solución de las carencias que tiene nuestro país y continuar limitando el bienestar de nuestra población, finaliza Rioja Garrido.

EL DATO:

Se requieren recursos frescos para impulsar el desarrollo

Policiaca

Matan a ciclista

Es golpeado en la cabeza por los tubos de un camión materialista

Local

Liberar recursos para sector salud

La Secretaría de Hacienda debe otorgar a la brevedad los dineros presupuestados para este año, pues la demora provoca trastornos en atención médica

Justicia

Peña tiene impunidad

Urge que Gobierno Federal actúe de verdad en contra de desvíos en administraciones anteriores

Finanzas

Guanajuato obtiene la calificación crediticia más alta del país

La calificación AAA, otorgada por Fitch Ratings, destaca un desempeño fiscal sólido y niveles de endeudamiento bajo

Sociedad

Se vislumbra crisis de agua en el noroeste de México

EU recorta el líquido que suministra a México desde el río Colorado afectando a los campos de trigo y algodón

Policiaca

Acuchilla a policía

El elemento tuvo que ser trasladado a recibir atención médica en el Hospital Miguel Hidalgo

Policiaca

Matan a ciclista

Es golpeado en la cabeza por los tubos de un camión materialista

Policiaca

Casi se mata

Joven peleaba por teléfono con su novia a bordo de su automóvil y terminó estrellándose

Policiaca

Muere por sobredosis

Fue encontrado sin vida por sus familiares