/ viernes 9 de agosto de 2019

LA SEMANA INGLESA | El fondo del outsourcing

POR: JESÚS ENRIQUE RAMÍREZ PÉREZ

Puede sonar repetitivo el reclamo que hacemos como Confederación Regional Obrera Mexicana sobre la existencia del esquema del outsourcing en el país, pero realmente debemos ser críticos con los daños y afectaciones que tiene hacia el desarrollo económico y social de México.

Para empezar, se trata de un esquema que se abusó de su uso a partir de la integración legal en el país y si bien, la autoridad federal buscaba que fuese una práctica empresarial para "practicidad laboral", lo cierto es que no se analizó adecuadamente antes de su aplicación en los negocios o empresas mexicanas, se usó de manera irresponsable y ahora estamos viviendo los efectos de ello con trabajadores y trabajadoras desprotegidas legalmente.

Seré lo más detallado posible. El trabajador que esté bajo el esquema de subcontratación se le da de alta con el salario mínimo general, que es de 102.68 pesos, se le "compensa" su sueldo con otras bonificaciones que le llevan a tener una remuneración "justa" a su labor; pero este sistema afecta su cotización del Afore para su futura jubilación, entregando una precaria cifra que en nada se compara con los años laborados.

El outsourcing se convirtió en un método fácil para ciertas empresas, con el que pueden contratar a personal sin invertir una cantidad mayor que se tendría que hacer con un sistema tradicional. A nosotros nos han llegado cientos de quejas por el abuso de algunos centros de trabajo por "ser externos" negando algunos derechos laborales que la ley establece, pero que a su vez los respalda este método de subcontratación, convirtiendo esta situación en un círculo vicioso.

En Aguascalientes, Gerardo Sánchez, asesor financiero del Colegio de Economistas, explicó que el outsourcing es una metodología que cae en una simulación laboral y permisividad de las malas prácticas que afectan a los trabajadores; el especialista establece que una de las más comunes es dar de alta al personal por honorarios, con lo cual el trabajador no tiene el derecho a disponer de utilidades, aguinaldo, Infonavit y seguridad social, aunado a que las y los pueden despedir sin un proceso tan burocrático, ni -inclusive- explicación de las razones o apelación por tal liquidación.

Staffinng Industry Analysts realizó un estudio de tipo diagnóstico en 2018 donde identifica a México en el quinto lugar en la industria de la subcontratación a nivel Latinoamérica, con un valor en el mercado de mil 457 millones de dólares anuales. Se agregó también que en México "una quinta parte de los trabajadores labora bajo el esquema del outsourcing", situación que nos preocupa porque, insisto, por quererse ahorrar un porcentaje de inversión, olvidan los derechos laborales de las personas. Recordemos que se trata de personas con familias y gastos corrientes, no de máquinas a las que se le puede dejar sin mantenimiento por un tiempo. Seguiremos insistiendo a la autoridad legislativa en una reforma que limite poco a poco este esquema hasta su desaparición en nuestro país.

POR: JESÚS ENRIQUE RAMÍREZ PÉREZ

Puede sonar repetitivo el reclamo que hacemos como Confederación Regional Obrera Mexicana sobre la existencia del esquema del outsourcing en el país, pero realmente debemos ser críticos con los daños y afectaciones que tiene hacia el desarrollo económico y social de México.

Para empezar, se trata de un esquema que se abusó de su uso a partir de la integración legal en el país y si bien, la autoridad federal buscaba que fuese una práctica empresarial para "practicidad laboral", lo cierto es que no se analizó adecuadamente antes de su aplicación en los negocios o empresas mexicanas, se usó de manera irresponsable y ahora estamos viviendo los efectos de ello con trabajadores y trabajadoras desprotegidas legalmente.

Seré lo más detallado posible. El trabajador que esté bajo el esquema de subcontratación se le da de alta con el salario mínimo general, que es de 102.68 pesos, se le "compensa" su sueldo con otras bonificaciones que le llevan a tener una remuneración "justa" a su labor; pero este sistema afecta su cotización del Afore para su futura jubilación, entregando una precaria cifra que en nada se compara con los años laborados.

El outsourcing se convirtió en un método fácil para ciertas empresas, con el que pueden contratar a personal sin invertir una cantidad mayor que se tendría que hacer con un sistema tradicional. A nosotros nos han llegado cientos de quejas por el abuso de algunos centros de trabajo por "ser externos" negando algunos derechos laborales que la ley establece, pero que a su vez los respalda este método de subcontratación, convirtiendo esta situación en un círculo vicioso.

En Aguascalientes, Gerardo Sánchez, asesor financiero del Colegio de Economistas, explicó que el outsourcing es una metodología que cae en una simulación laboral y permisividad de las malas prácticas que afectan a los trabajadores; el especialista establece que una de las más comunes es dar de alta al personal por honorarios, con lo cual el trabajador no tiene el derecho a disponer de utilidades, aguinaldo, Infonavit y seguridad social, aunado a que las y los pueden despedir sin un proceso tan burocrático, ni -inclusive- explicación de las razones o apelación por tal liquidación.

Staffinng Industry Analysts realizó un estudio de tipo diagnóstico en 2018 donde identifica a México en el quinto lugar en la industria de la subcontratación a nivel Latinoamérica, con un valor en el mercado de mil 457 millones de dólares anuales. Se agregó también que en México "una quinta parte de los trabajadores labora bajo el esquema del outsourcing", situación que nos preocupa porque, insisto, por quererse ahorrar un porcentaje de inversión, olvidan los derechos laborales de las personas. Recordemos que se trata de personas con familias y gastos corrientes, no de máquinas a las que se le puede dejar sin mantenimiento por un tiempo. Seguiremos insistiendo a la autoridad legislativa en una reforma que limite poco a poco este esquema hasta su desaparición en nuestro país.