/ sábado 27 de octubre de 2018

Dos concepciones de país


Hoy concluye la consulta en torno al Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, después de que inició el pasado jueves 25 de octubre. En lo personal mi voto fue para la opción que representa el reforzamiento de los aeropuertos de la capital del país (el actual) y el de Toluca, además de la construcción de dos pistas en Santa Lucía. Espero que la mayoría de los mexicanos que acudimos a las más de mil mesas estos días, nos hayamos manifestado en este sentido, rechazando el proyecto NAIM.

Fue muy cuestionada la iniciativa, sobre todo para aquellos que en el pasado fueron seguidores dóciles de la fracasada política implementada por el PRI y por el PAN y ahora, se han convertido en agresivos críticos del nuevo gobierno. Lo mismo sucede con los sectores empresariales que hasta ahora habían disfrutado los beneficios de su cercanía con el poder.

Pero finalmente se llevó a cabo la Consulta, su resultado es previsible y tendrá una nueva andanada mediática de la derecha reaccionaria y de sus palafreneros mediáticos. Seguirán buscando prietitos en el arroz en su intención de cambiar la percepción de la gente hacia un nuevo gobierno con el cual nunca han estado de acuerdo, pero aun así quieren sacarle tajada.

Todos estamos de acuerdo en la necesidad de mejorar las instalaciones aéreas en una de las ciudades y zonas metropolitanas más grandes del mundo. El asunto es donde construir y precisar que está en el interés del colectivo, no de unos cuantos, como es el caso del grupo de inversionistas del proyecto del aeropuerto de Texcoco, coludidos con el gobierno saliente. A ellos nunca les interesó el lugar, ni las afectaciones ecológicas ni la crisis hídrica que provocarían ni el riesgo en la utilización de los recursos de los trabajadores a través de las Afores (sin consultar a éstos). Si en cambio venían con buenos ojos las ganancias y la especulación urbana.

La Consulta entonces no es una cuestión menor, nos indicaría a partir de su resultado, cómo y dónde se resolvería la disyuntiva del nuevo aeropuerto. Implica algo de mayor envergadura: la definición de dos concepciones de país distintas y yo diría antípodas. De ahí lo agresivo de la disputa, no es sólo la defensa entonces de una inversión, son los intereses de clase que no se quieren perder.

Hay otro elemento no menor que es necesario subrayar. Guardando las proporciones, después del primero de julio y su resultado, esta es la segunda gran medición que expresa la vía por la cual quieren ir la mayoría de los mexicanos, corresponde a una batalla ganada en una guerra aún inconclusa.

Menciono lo anterior pues hay otros aspectos centrales que aún no han sido dirimidos y que pudieran mostrar el real camino que seguiría el país en los próximos años. Uno de estos temas es lo que sucedería con la industria energética, el petróleo y Pemex. Valdría la pena checar la opinión de Cuauhtémoc Cárdenas para que el Senado no confirme la suscripción del nuevo Tratado de Libre Comercio con EU y Canadá.


Hoy concluye la consulta en torno al Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, después de que inició el pasado jueves 25 de octubre. En lo personal mi voto fue para la opción que representa el reforzamiento de los aeropuertos de la capital del país (el actual) y el de Toluca, además de la construcción de dos pistas en Santa Lucía. Espero que la mayoría de los mexicanos que acudimos a las más de mil mesas estos días, nos hayamos manifestado en este sentido, rechazando el proyecto NAIM.

Fue muy cuestionada la iniciativa, sobre todo para aquellos que en el pasado fueron seguidores dóciles de la fracasada política implementada por el PRI y por el PAN y ahora, se han convertido en agresivos críticos del nuevo gobierno. Lo mismo sucede con los sectores empresariales que hasta ahora habían disfrutado los beneficios de su cercanía con el poder.

Pero finalmente se llevó a cabo la Consulta, su resultado es previsible y tendrá una nueva andanada mediática de la derecha reaccionaria y de sus palafreneros mediáticos. Seguirán buscando prietitos en el arroz en su intención de cambiar la percepción de la gente hacia un nuevo gobierno con el cual nunca han estado de acuerdo, pero aun así quieren sacarle tajada.

Todos estamos de acuerdo en la necesidad de mejorar las instalaciones aéreas en una de las ciudades y zonas metropolitanas más grandes del mundo. El asunto es donde construir y precisar que está en el interés del colectivo, no de unos cuantos, como es el caso del grupo de inversionistas del proyecto del aeropuerto de Texcoco, coludidos con el gobierno saliente. A ellos nunca les interesó el lugar, ni las afectaciones ecológicas ni la crisis hídrica que provocarían ni el riesgo en la utilización de los recursos de los trabajadores a través de las Afores (sin consultar a éstos). Si en cambio venían con buenos ojos las ganancias y la especulación urbana.

La Consulta entonces no es una cuestión menor, nos indicaría a partir de su resultado, cómo y dónde se resolvería la disyuntiva del nuevo aeropuerto. Implica algo de mayor envergadura: la definición de dos concepciones de país distintas y yo diría antípodas. De ahí lo agresivo de la disputa, no es sólo la defensa entonces de una inversión, son los intereses de clase que no se quieren perder.

Hay otro elemento no menor que es necesario subrayar. Guardando las proporciones, después del primero de julio y su resultado, esta es la segunda gran medición que expresa la vía por la cual quieren ir la mayoría de los mexicanos, corresponde a una batalla ganada en una guerra aún inconclusa.

Menciono lo anterior pues hay otros aspectos centrales que aún no han sido dirimidos y que pudieran mostrar el real camino que seguiría el país en los próximos años. Uno de estos temas es lo que sucedería con la industria energética, el petróleo y Pemex. Valdría la pena checar la opinión de Cuauhtémoc Cárdenas para que el Senado no confirme la suscripción del nuevo Tratado de Libre Comercio con EU y Canadá.

sábado 27 de octubre de 2018

Dos concepciones de país

domingo 15 de julio de 2018

Me duele lo que le pasa al PRD

sábado 05 de mayo de 2018

Raro primero de Mayo